Que pasa si hago mucho ejercicio por tener prisa de mejorar mi cuerpo

Hacer ejercicio es bueno para nuestro organismo. Lo hemos oído toda nuestra vida por parte de muchas personas, medios de comunicación y demás. Ya depende de nosotros hacer caso al consejo o no y empezar a ejercitarnos.

Pero hay una algo que causa curiosidad a varios. Imagina que al contrario, te lo tomas demasiado en serio, ¿Qué pasa si hago mucho ejercicio, si me paso de tiempo con las rutinas? Pues bien, eso también tiene sus consecuencias.

¿Por qué tiene consecuencias negativas hacer mucho ejercicio?

Que pasa si hago mucho ejercicio

Aunque lo sabemos, a veces lo olvidamos: nuestro cuerpo tiene límites, los cuales son diferentes dependiendo de la constitución física de cada persona. No todos van a poder soportar el mismo nivel de acondicionamiento físico.

A veces olvidamos eso y queremos forzarlo a hacer algo que no puede, al menos de momento. Por ejemplo, quieres tener un cuerpo grande y musculoso, por lo que decides seguir a los mejores. Y haces rutinas de un físico culturista.

Aunado a eso, quieres los resultados rápido. Por lo que tienes desesperación y terminas por ejercitarte demasiado. Con la esperanza que de esta forma, pronto podrás estar luciendo ese cuerpo que quieres.

Pero es evidente que tu cuerpo no podrá resistir el ritmo. Porque no está acostumbrado a ello, lo cual traerá consecuencias negativas. Con suerte no saldrás lesionados, pero eso sí, seguramente terminarás por dejar de lado los ejercicios.

Que pasa si hago mucho ejercicio y me paso de tiempo.

Algunas consecuencias son:

Lesiones diversas.

Si nos ponemos a hacer demasiado ejercicio y no descansamos de paso, nuestros músculos estarán en una tensión constante y excesiva. Esto puede causar que en cualquier momento aparezca alguna lesión.

Pueden ser desgarres o esguinces, hay todo tipo de heridas que puedes llegar a sufrir. Tus músculos tienen un límite, y si te pones a estirarlos del todo, es natural que los termines por lastimar.

Cada vez rendiremos menos.

Por lo regular, al estar haciendo ejercicio, gradualmente estaremos teniendo mayor resistencia. Pero en el caso de excedernos al ejercitarnos, estaremos quemando toda esa energía que podríamos usar.

Eso causará que al día siguiente, al intentar retomar las rutinas, simplemente no podamos. En pocas palabras, nos hemos reventado, no tenemos de donde sacar más energía. Y por supuesto, ese día no harás ejercicio, lo que se hará una cadena.

Envejecimiento prematuro.

Es paradójico que hacemos mucho ejercicio para lucir un cuerpo genial y juvenil, teniendo en realidad el efecto contrario. Al organismo termina por exigirle mucho más de lo que puede y debe, teniendo un desgaste masivo.

Te sentirás cansado tanto en mente y cuerpo, por lo que perderás energía. Y al estar utilizándolas en exceso, también verás cómo tus articulaciones sufrirán un desgaste exceso, como si los hubieras usado por muchos años.

Pérdida de peso.

Puede sonar como una buena noticia si lo que buscábamos es tener una mejor figura. Pero en este caso, la pérdida de peso se dará porque nuestros músculos se están reduciendo. Nuestro propio cuerpo se lo está “comiendo”

Cuando el organismo requiere nutrientes por una situación urgente, terminará tomándolos de donde sea. Y los suaves músculos es uno de los preferidos para poder nutrirse lo más pronto posible.

consecuencias negativas del exceso de ejercicio físico

Como saber que se está haciendo ejercicio en exceso.

¿Hacías ejercicio antes?

Si has pasado de una vida pasiva a hacer ejercicio de manera muy activa, es probable que te estés sobrepasando. Para poder comenzar a tener una rutina, todo se debe de hacer de forma gradual, no de golpe.

Por lo tanto si de hacer nada a estar haciendo una rutina fuerte que bajaste de internet, es altamente probable que te estés excediendo. Todo se debe hacer de manera gradual.

Fatiga constante que no se recupera.

Hiciste ejercicio hasta el agotamiento, pero te alegras en ir a dormir. Seguramente, con eso se recuperarán tus fuerzas. Pero notas que no se pueden, tu cuerpo simplemente al dormir no descansa.

Al día siguiente, te levantas igual de cansado pareciera. Eso es una señal de alarma que podrías estarle exigiendo demasiado. Que en realidad, deberías moderarte.

Dolores musculares persistentes.

También los dolores en los músculos pueden durar mucho tiempo. Al principio podemos no prestarle atención, pues entendemos que “si no duele, no sirve”. Pero hay que entender la naturaleza del cuerpo.

Si notas esos dolores, es probable que incluso tengas mini desgarres. Lo mejor será parar y que te revise un médico.

Modérate y ten paciencia.

Es verdad que de repente podemos ver algo que nos motive a cambiar y tener un cuerpo mejor. Eso es bueno, siempre debemos de buscar mejorar y tener una mejor figura.

Pero debemos recordar que eso implica un cambio gradual. Deberemos ser disciplinados y pacientes, para lograr nuestros objetivos. Si nos lesionamos, lo que queremos ahora si terminará por ser una meta mucho más lejana.

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