¿Qué pasa si un niño se traga una moneda?

La curiosidad natural de los niños puede llegar a causarles muchos problemas. Ellos están conociendo el mundo, quieren tocar y probar todo. Lo que para nosotros es común, para ellos puede ser una novedad.

El problema es que durante esta cuasi permanente etapa de experimentación, podrían terminar por meterse en serios problemas. Uno de los que por desgracia ocurre más comúnmente, es tragarse una moneda.

Lo ven como un objeto pequeño y llamativo, por lo que no dudan en llevárselo a la boca, para conocerlo aún más. Peor, ¿qué pasa si un niño se traga una moneda? ¿Cuál puede ser el resultado?

Conoce que pasa si un niño se traga una moneda.

Qué pasa si un niño se traga una moneda

Nuestra boca y sistema digestivo en general no se encuentran listos para poder recibir un objeto duro como este. Por lo que son varios escenarios que pueden ocurrir.

Obstrucción de las vías respiratorias.

Esta es una de las razones por las que se debe tener continua vigilancia en los niños. Y también, tener la precaución de ver con que están jugando. Es difícil hacerlo todo el tiempo, pero vale la pena intentarlo.

Cuando un pequeño haya tomado una moneda y tragado, es probable que por el tamaño del objeto haya que realizar maniobra de desobstrucción para poder permitir que el objeto se desatore.

Obstrucción en el esófago.

Si se traba en la garganta es el más peligroso por su inmediatez, pero existe también la posibilidad que la moneda termine alojada en el esófago. En este caso, podrá respirar, pero tragar se le dificultará.

Si la moneda lograra pasar de esta parte, lo más seguro es que no habría mucho más problema. Pero de no hacerlo, es necesario acudir a emergencias para poder exponer el caso y les den la solución para desatorarlo.

Vigilar al niño en las siguientes horas.

Luego de haber tragado la moneda, y en caso de tener problemas de problema alguno para respirar o tragar, es necesario cambiar un poco su dieta.

Se le deberá proporcionar una buena cantidad de líquidos y alimentos con fibra, lo cual ayudará a su cuerpo a deshacerse del objeto extraño en el interior. Por lo regular, saldrá sin problemas porque las cavidades ya no son tan pequeñas.

Aun así, en este punto tampoco se debería brincar la visita al médico para exponerle el caso. Siempre puede haber algún riesgo adicional y lo mejor es estar bajo la supervisión de un profesional para ello.

No provoque el vómito al pequeño.

Un error que puede llegar a comer algunos padres es que, luego de haberse tragado la moneda el niño, le provoquen el vómito.

Al saber que la moneda se encuentra en su interior, por desesperación quieran sacarlo lo más rápido posible. El problema es que al provocar el vómito podría causar lo que inicialmente habían logrado evitar.

Al intentar provocar el vómito, la moneda podría trabarse de regreso, lo que traería los problemas respiratorios que no habían ocurrido la primera vez.

Como ya se dijo, en caso de habérsela tragado y pasado sin problemas, una buena dieta con fibra, líquidos y una visita al médico será el paso siguiente.

Lo que pasa es que si un niño se traga una moneda depende de cómo haya reaccionado el cuerpo. Porque podría tener que actuarse de inmediato para salvar su vida, o en su caso, acudir al médico para conocer otras posibles soluciones.

Una moneda es un objeto que el cuerpo no podrá deshacerse. No es como tragarse un chicle que será desecho. Este es un metal que tendrá que terminar por salir, porque de lo contrario, causará daños en el interior.

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